Los ciclos de las distribuciones de Ubuntu son semestrales. Cada seis
meses sale una versión nueva, en la que se realizan algunos cambios,
estéticos, funcionales, etc. Este ciclo es demasiado corto para las
empresas por eso Ubuntu tiene unas distribuciones especiales, las LTS
(Long Time Support), con soporte extendido por cinco años que están
enfocadas hacia las empresas. Esta semana ha salido una nueva versión de
estas características por eso vamos a ver todas las novedades de Ubuntu 12.04 LTS para la empresa respecto a la anterior versión 10.04 LTS que salió hace dos años.
La principal novedad, más que en funcionalidad está en el entorno de
escritorio. Ubuntu ha seguido apostando por Unity, mientras que el
escritorio anterior por defecto Gnome 2 se ha actualizado a Gnome 3.
Ambos escritorios suponen un cambio radical respecto a las
características que teníamos disponibles, desapareciendo las estructuras
de menús clásicas y apostando por una organización basada en iconos y
lanzadores, que haga más ágil encontrar archivos y programas.
Antes de migrar, evaluar cómo facilitar el cambio
La decisión más complicada que debemos tomar es si nos adaptamos a Unity como entorno de escritorio o buscamos alguna alternativa. Lo más complicado de adaptar, por lo menos en mi caso es trabajar con los menús de la ventana activa en la parte superior, con lo cual los típicos menús de Archivo, Edición, etc. no aparecen a menos que vayamos con el cursor hacia la parte superior de nuestra pantalla.
Al principio cuesta bastante acostumbrarse, igual
que ocurría con las opciones de cierre de ventana a la izquierda. En el
caso de tener el lanzador a la izquierda, es una opción que llevo tiempo
utilizando cuando tengo que trabajar en Windows ya que ayuda a
aprovechar mejor las pantallas panorámicas actuales, por lo que no ha
supuesto ningún problema. La formación y ayuda en la primera semana es
básica para conseguir el éxito en la transición.
Un aspecto que nos puede ayudar en la transición es instalar un dock, por ejemplo, como Cairo-Dock.
Podemos instalarlo antes de la migración, los usuarios se acostumbran a
trabajar con él, y cuando se produzca la transición de escritorio lo
incorporamos. La ventaja que tiene es que entre sus accesos directos
incorpora un menú clásico, por lo que puede ayudar bastante en la
transición de un tipo de escritorio a otro.
Por último, un aspecto a considerar son las necesidades de hardware de la nueva distribución.
Comprobar si nuestros equipos cumplen con las especificaciones, que
sobre todo en el apartado gráfico son algo más exigentes. Más pensada
para equipos modernos que más antiguos. En caso de no cumplirlas
tendríamos que buscar otras alternativas de escritorios más ligeras.
Alternativas de actualización
En este caso podemos optar por dos vías. La primera es la actualización directa del equipo. Para ello nos bastará ir al Gestor de actualizaciones del equipo, donde debería aparecernos que está disponible la nueva versión Ubuntu 12.04 LTS. Con esta opción, que dependiendo de la velocidad de vuestra conexión será más o menos lenta, incorporamos los paquetes nuevos, se eliminan los que no son necesarios pero no hay que tocar nada de las configuraciones precedentes que tengamos instaladas.
La segunda opción consiste en realizar una instalación limpia.
Es lo más adecuado si tenemos un número alto de equipos que instalar.
Más que ir instalando equipo por equipo y personalizando, mi opción
favorita consiste en realizar una instalación limpia, personalizar todos
los paquetes y programas que utilizamos en la empresa, dejando sólo
aquellos que sean de interés para los usuarios y eliminando el resto. Y
después clonar el disco.
Una opción alternativa a este método es trabajar con Ubuntu instalado en una memoria USB.
Añadimos los programas que necesita nuestra empresa y no vengan por
defecto. Eliminamos aquellos que no nos son de utilidad y luego
procedemos a instalar en los equipos.
Si utilizamos esta segunda opción lo que podemos hacer es no formatear la partición home,
que es donde se guardan las preferencias del usuario en la
configuración, para que la transición sea más sencilla y la instalación
nos cueste menos tiempo. En ambos casos, si tenemos datos en nuestros
equipos es fundamental realizar una copia de seguridad, incluso si
tenemos una partición exclusiva para ellos que no tocaríamos en las
instalaciones.
Algunos cambios en las aplicaciones
Más allá de las preferencias en los programas que tengamos en las
aplicaciones que utilizamos en nuestra organización, se han producido
algunos cambios interesantes de conocer en esta versión. Empezando por
un aspecto básico para la empresa como la ofimática. LibreOffice ha sustituido a OpenOffice. El cambio parece lógico y beneficioso para la empresa, ya que LibreOffice parece que tiene un mejor ciclo de desarrollo y mejoras.
Otro cambio importante para la empresa es el uso de Thunderbird como
cliente de correo electrónico en lugar de Evolution. Pierde con ello la
opción de calendario que debemos instalar como complemento. Por defecto
ahora también se incluye una herramienta de copias de seguridad Deia-Cup,
que puede ser una buena alternativa para realizar las copias de
seguridad a nivel personal, aunque a nivel global puede quedarse algo
corta. De todas formas creo que esto es lo menos importante para las
empresas, puesto que siempre podemos añadir o quitar desde el Centro de
Software de Ubuntu los programas que nos sean de utilidad.